SAHUARO

Production design · Culture

Gisselle ”Sahuaro” Terán, is a Sonoran artist and filmmaker who focuses on semiotics
and diversity, with the most professional exercise as manager for creative processes
and logistics in multimedia, as well as cultural projection in academic and independent spaces.
She actively collaborates with human rights focused organizations and her language is visual impact.

Bajo la guía de Diana J. Torres nos aventuramos al descubrimiento de las palabras que «tiggerean» al coshinismo, el deseo y las acciones de la eroticidad fuera de los parámetros convencionales de lo que es estéticamente correcto para «el sexo» o más bien, las actividades sexuales en general.

Mi acercamiento se moldea desde el trauma sexual, cultural y la adicción internalizada a la sociedad de la violencia, marcado por el repele hacia las normas afectivas y estructuras de género que encasillan el actuar del individuo desde el entenderse incapáz de su libre y digna expresión.

En necesario entender entonces, que mi práctica de escritura es producto del imaginario que se compone de mi concepción de violencia-masculinidades y que este ejercicio -al igual que gran parte de mi obra personal- se basa en el desear que el mundo fuera diferente en muchos aspectos (o el poder afrontar desde la misandría ficticia). En esta ocasión me baso en las relaciones afectivas disidentes dentro de espacios de hipermasculinidad y ultraviolencia

Vergazos, no balazos.

íralo ai’ nomás.
Me mama mi viejo […], es un viej’on plebes, así MACIZO, con las tres «F» y riico ricote el muy ridículo.
Lleva entre las piernas tremendo pistolón, tremenda arma de fuego; lo que viene siendo un arma de fuego mija. Un monumento a «La Verga» -y es que- sa’madre que se carga … jijuesumecha, oinomás cómo se me escurre la baba de pensarla.

Y pos si, al chile todas las plebas le echan el ojo y las más igualadas hasta el calzón, pero pos qué tiene pues, qué van a andar cargando cómo para que me venga pelando a una de esas ínchis morras ñengas; de’sas que no le sa’ pues. Porque ai donde lo ve, ai con tremendo macanón
[…]
así le gustan también a él.

Ei madre, posi pa que le miento, aparte ¿qué te crees tú pinche lepa?, ¿que nomás van aquellos pobres hasta los dientes a perderse por la sierra, de descuartizado a fusilado a uno que otro pueblo pinchiolvidado así nomás aguantando a líneas y mamando pisto para que no se los cargue la verga?
Nombre posi te falta callo madrecita santa!, pues si lo que quieren esos es amorcito, que los cuiden.

Y jijuesuverga si le gusta a ese que lo cuiden.

A mí en especial me gusta cuando viene todo alterado, acá piratón ya pues. Nomas se haya echado uno al lomo ese día y nombre para que te cuento: una DESLECHADA, pero si obsena, un cojer… así ira, hasta ACÁ se me hace la panza loko, una chillada … de las buenas. Así, así como desesperada loko, como que me posee y no te mames cómo me deja.

AH pero nomás se haya quedado ya güango, agusto y deslechado y ahora sí me toca a mí.
Y ahí sí, se sabe quién chilla mejor, ai como loye y pos culito pa’ que te quiero.

Pos no me compró uno igualito al que le cuelga a el muy marrano!

Ahí sí se nota quién es la verguda, la mera riata desta casa, porque nomás agarrar la piola pa soltarle apenas proteste y mira: ZA! como pinchi cuetazo a las nalgas. Apenas truena y ya está ese en cuatro rogándome dejarle mamar la de carne falsa.

Y míralo ai, pastando a mi yegua el muy mamón con la fusca metida en el cinto. Supiera toda su achichinclada que es más fácil que se lo coja la yegua a él antes que se la meta a una de aquellas shamacas del pueblo. O de cualquier pueblo pa’l caso.

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